Representar algo tangible a través de la pintura entraña dificultad. Aún más complicado puede parecer plasmar lo inmaterial. Por tanto, el título se convierte en la mejor explicación y descripción de la obra, en la que aparece una serie de peldaños que simbolizan las dificultades en el camino hasta conseguir aquello que se desea, representado esto último por el astro lunar. La finalidad radica en transmitir emociones al espectador a través de una pintura viva, directa, abstracta y cargada de gran simbolismo.
Mediante trazos rápidos, espontáneos y, en ocasiones, con abundante carga matérica – impasto – se resaltan distintas líneas y cromatismos formando una composición, en la que se pretende ofrecer al elemento principal un fuerte protagonismo, rodeado de una atmósfera envolvente.
Se trata, por tanto, de una pieza llevada a cabo mediante una pincelada breve y sin premeditación, pero reflejando una idea situada en lo más profundo de la mente.

