Mediante trazos rápidos, espontáneos y, en ocasiones, con abundante carga matérica – impasto – se resaltan distintas líneas y cromatismos formando una composición, en la que se pretende ofrecer al elemento principal un fuerte protagonismo, rodeado de una atmósfera envolvente.
En la obra, aparecen representados músculos, tendones y las capas de la piel, interactuando entre sí a modo de sistema, y poniendo en valor nuestra capacidad y fortaleza humana. El título, por tanto, se convierte en la mejor explicación y descripción de la obra, donde la finalidad radica en transmitir emociones al espectador a través de una pintura directa, viva, abstracta y cargada de gran simbolismo.
Se trata, por tanto, de una pieza llevada a cabo mediante una pincelada breve y sin premeditación, pero reflejando una idea situada en lo más profundo de la mente.
