Mediante trazos rápidos, espontáneos y, en ocasiones, con abundante carga matérica – impasto – se resaltan distintas líneas y cromatismos formando una composición, en la que se pretende ofrecer al elemento principal un fuerte protagonismo, rodeado de una atmósfera envolvente.
En “Sanación”, se muestra representadas dos figuras. Una está dañada, la otra la ayuda. Su energía se cruza, por eso aparecen entrelazadas. Se produce la sanación, simbolizado este proceso a través de la esfera. El título se convierte así en la mejor explicación y descripción de la obra, donde la finalidad radica en transmitir emociones al espectador a través de una pintura directa, viva, abstracta y cargada de gran simbolismo.
Se trata, por tanto, de una pieza llevada a cabo mediante una pincelada breve y sin premeditación, pero reflejando una idea situada en lo más profundo de la mente.
